Capitulo 1
Kyungsoo.
Querido
bello durmiente.
El
joven caminaba por unos pasillos completamente desconocidos. Las paredes eran de
un color crema y sobre ellas había una hilera de obras de arte. El piso era
completamente blanco y estaba brillando de lo reluciente que estaba. Habían dieciséis
puertas, ocho en de lado derecho y ocho del lado izquierdo.
Tomó
la perilla de la tercera puerta del lado izquierdo y la giró hacia la derecha.
Lo
más hermoso que había en aquella habitación… Era él. Ese ser tan divino que danzaba
al compás de la música, con sus movimientos dedicados, llenos de pasión y bien
coordinados, capaces de enamorar con ellos a cualquier persona que lo viese.
Kyungsoo
lo veía, pero Jongin no lo veía a él.
Se
acercó a él tímidamente y lo saludo con una sonrisa en el rostro, pero no
obtuvo ninguna respuesta del moreno.
La
música paró pero este siguió bailando sin parar, sus movimientos eran cada vez
más acelerados y ya no eran coordinados en lo absoluto. Ya no lo hacía con la
misma pasión como al principio, ya no tenía la misma expresión en el rostro.
Ahora se veía desesperado y lo hacía sin descanso alguno. Las gotas de sudor
caían y caían a desde su frente y terminaban en la barbilla del chico. Estaba
presionado.
Finalmente
cayó.
Y
Kyungsoo no pudo hacer nada.
Se levantó de golpe y tocó su frente, estaba
sudado.
Giró la cabeza hacía el lado derecho y se topó
con su buró de madera en color café chocolate. Sobre este había una botella de
agua, pastillas para el dolor de cabeza, una lámpara purpura y una foto de él
junto a Jongin.
Se levantó de la cama y comenzó a caminar hacía
el peinador, su cuerpo estaba más débil de lo normal y sus piernas flaqueaban.
Cayó al suelo dos veces y después pudo volver a incorporarse.
Se observó en el espejo. Sus grandes y brillantes
ojos de veían muy hinchados, un poco más grandes de lo normal. Su cara se veía
pálida, sus labios rosados tenían un tono blanquecino y estaban completamente
resecos.
Tomó su teléfono celular y lo encendió, tenía
veintisiete llamadas perdidas, las ignoró y observó el calendario y la hora.
Había dormido durante tres días enteros, un día más que la última vez.
Era algo que odiaba. Era la misma rutina de
siempre. Se levantaba, se veía terrible. Tenía que arreglarse y estudiar por su
cuenta ya que no podía asistir a la universidad de manera normal, después de
eso llamaba a sus amigos con quien pasaba el tiempo, después hacía una lucha
por no quedarse dormido y finalmente Morfeo era el vencedor, pues terminaba
completamente dormido. Despertaba varios días después.
Bajó hacia la cocina y corrió directamente al
refrigerador, y sin más, tomó en cantidades exageradas toda la comida posible
que había en este. Después empezó a cocinarse algo. El estar dormido tanto
tiempo, le causaba hambre y sed en exceso, por eso… Al momento de despertar,
arrasaba con todo.
***
—Tengo miedo —dijo Kyungsoo—. Todo lo que me pasa
es horrible.
—Hyung, verás que pronto encontraremos a un
médico que te dirá lo que realmente tienes, después tendrás un buen tratamiento
y finalmente volverás a ser una persona normal.
—¿Y si eso no sucede? ¿Y si nadie puede decirme
lo que tengo? ¿Y si vivo así para siempre?
Los ojos del mayor empezaron a nublarse y al
momento de parpadear, una que otra lágrima traviesa resbaló por su rostro. No
quería llorar en frente de Jongin, aunque bueno, siempre de una manera u otra
terminaba haciéndolo. Para el moreno era ya una costumbre ver llorar a su
amigo.
—Esto no es vida —dijo Kyungsoo, su voz era tan
débil—. Quiero ser una persona normal.
—Lo eres, mi querido bello durmiente.
Jongin colocó su mano sobre el hombro de Kyungsoo,
le dedico una leve sonrisa y lo miró con compasión. Limpió sus lágrimas. Trataba
de animarlo, aunque sabía que le estaba mintiendo. A Kyungsoo era lo que más le
dolía, que justo cuando el trataba de asimilar su problema, sus conocidos se
rehusaban a aceptarlo.
—¡No!, no lo soy. Quiero dormir solo ocho horas,
quizás menos, quiero ir a la universidad, quiero estar más tiempo con mis
amigos, quiero hacer muchas actividades. Hay muchas cosas que quiero hacer,
pero no… No puedo. Porque duermo y no puedo despertarme cuando quiero. A veces
horas, a veces días… ¿Qué será después? ¿Semanas? ¿Meses? Ya ni siquiera se
cual es mi realidad, creo que paso más tiempo dormido que despierto, y es algo
que no puedo controlar. No soy normal Jongin, no lo soy.
El menor no hizo nada más que mirar hacia abajo. Kyungsoo
tenía razón.
***
Kyungsoo tenía sentimientos por Jongin, solo que
jamás se atrevía a revelarlos. En primer lugar, porque le parecía un poco
extraño y no sabía si el otro chico sentía lo mismo por él. En segundo lugar,
porque no quería comprometerlo. El problema de Kyungsoo era bastante grave y
estaba seguro, de que no se perdonaría el hacer que Jongin llevará una carga
que no le correspondía.
De repente empezó a desaparecer, a Jongin le
parecía de lo más extraño. Kyungsoo era un alumno con asistencia excelente, y
de la nada comenzó a faltar sin razón.
La primera vez que le pasó durmió durante quince horas
seguidas, su madre trató de despertarlo pero fue imposible. Por más que le
hablaba no obtenía respuesta proveniente de su hijo. Cuando despertó, Kyungsoo
estaba de lo más confundido y se sintió extraño por haber dormido tanto tiempo.
Pensó que era por el simple cansancio y estrés y era de lo más normal, su
familia pensó lo mismo.
Después se dieron cuenta de que no era algo
normal. Kyungsoo empezó a dormir por largos periodos de tiempo, llegando hasta
los días. Debido al exceso de faltas, tuvo que abandonar el instituto y estaba
seguro de que si su problema no se arreglaba, no volvería jamás.
Dejo de hablar con sus conocidos por un tiempo.
Entre ellos… Jongin.
Pero este fue a su casa e insistió hablar con él.
Cuando eso sucedió Kyungsoo estaba atrapado en un
profundo sueño. Había dormido durante veintiocho horas seguidas, sin contar las
horas que faltaban.
Jongin entró a su habitación y se puso de lo más
sensible, incluso, tuvo enormes ganas de llorar al verlo así. Con sus ojos
cerrados, inmóvil. Lo único que le aseguraba que estaba vivo era su pecho en
constante movimiento, al menos respiraba. La madre del mayor, le contó al chico
toda la verdad acerca del problema de su hijo. Entonces, este comprendió por
que este había faltado tanto tiempo al instituto.
Estaba dispuesto a ayudar a su amigo en lo que
fuera y, de hecho, se había comprometido a ello. Kyungsoo, por otro lado,
estaba en desacuerdo con ello pues no quería ser una carga para Jongin… Además,
se sentía inseguro por que el juraba y juraba que tarde o temprano el muchacho
se iba a cansar de estar al pendiente de él y, finalmente, terminaría abandonándolo.
Aunque bueno, Jongin jamás lo haría.
Las cosas eran difíciles. No solo lo eran para
Kyungsoo. Para su compañero… También lo eran.

Hola!
ResponderBorrarEste comienzo esta genial, y el tema es demasiado bueno!
Espero continúes con esto, que estaré muy al pendiente (tomando en cuenta que no soy muuuy amiga del KaiSoo)
También llegue por un comentario tuyo :3 Escribes muy bien! :)
Me encanta como escribes, asi que es un honor que estes aqui comentando ^^ Gracias por el aporte y pronto estare subiendo mas capitulos.
BorrarSaludos c:
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Borrar~Aparece desde la penumbra~. Hoooli. Recién llego, y he de decir que ¡me ha encantado! Otra vez, con un tema que se sale de lo normal, y otra vez, muy bien manejado. ¡Me ha encantado! Así como me encanta el KaiSoo, me encanta encontrar fics bien escritos, relatados y que te dejen con las ansias de leer más. Y otra vez, lo has logrado<3 Estaré esperando a por la siguiente parte ^^
ResponderBorrarMáyica.
Muchísimas gracias por tu comentario ^^ Me alegra que te haya encantado, pronto subiré la siguiente parte. Gracias nuevamente.
BorrarWAO!!!!!!! Pobre KyungSoo!!
ResponderBorrarEn verdad me gusta como escribes, es algo tranquilo y llevadero, sin muchas vueltas... no sé, me encanta tu estilo.
Ya quiero saber como sigue esta historia. No conocía esa enfermedad, creo que sería horrible, todavía más que lo contrario (no dormir).
Saludos desde EXOPlanet...
Muchas gracias, me alegra que te guste mi forma de escribir :3 Pronto subiré el siguiente capitulo. Si, la verdad es una enfermedad que pocos conocen y también que pocos padecen, más adelante entrare un poco más en detalles respecto a los padecimientos de los cuales se hablan. En fin, siento liarte con tanto asunto, Ja ja. Gracias por comentar.
BorrarSaludos para ti también.