jueves, 26 de septiembre de 2013

Nightmares. (Capitulo 3)

NOTA: Antes que nada quiero pedirles una disculpa enorme por haber demorado tanto tiempo en subir el capitulo, la última vez que actualice el fic fue a principios de Septiembre y ahora está por acabarse el mes. Muchas gracias por la paciencia y una disculpa si el capitulo les parece demasiado corto, de todos modos, espero y sea de su agrado. Sin más que decir, ojala y lo disfruten.

Capitulo 3

Chanyeol.
Maldición.


Los ojos de Baekhyun brillaban de una manera especial, como nunca antes, y en su rostro había una sonrisa reluciente. Observaba a Chanyeol, directamente a los ojos, mientras esperaba por una posible respuesta del más alto.

—¿Entonces? ¿Qué opinas? —preguntó Baekhyun, ilusionado.

Baekhyun…

Chanyeol colocó la mano sobre su nuca y se mordió ligeramente el labio. En ese momento, no supo exactamente qué era lo que debía contestar. Lo único que pudo hacer fue mirar a su castaño, el cual, continuaba teniendo una enorme sonrisa en el rostro. El mayor esperaba una respuesta inmediata, mientras, Chanyeol la buscaba. Guardó un poco de silencio y continúo pensando en las palabras correctas para decir.

¿No crees que sería bastante lindo? Es decir, llevamos varios meses saliendo, te amo Chanyeol, creo que sería maravilloso que viviéramos juntos… ¿No te parece? 

—Baekhyun, no creo que esta sea buena idea. No me parece que debamos vivir juntos.

El tono de Chanyeol era un poco áspero y duro, no quiso parecer insensible, pero tampoco deseaba mostrar su debilidad frente a Baekhyun. Después de hablar, Chanyeol no pudo soportarlo y dirigió su mirada a la ventana del lado derecho. No podía mirar al otro muchacho a los ojos. Conocía al contrario como a la palma de su mano y sabía bien que su expresión había cambiado por completo. Miró de reojo al más bajo y se dio cuenta de que estaba en lo correcto; Baekhyun ya no portaba más esa sonrisa.

—¿Por qué no? —inquirió un Baekhyun molesto— ¿Por qué no quieres vivir conmigo, Park Chanyeol? ¿No quieres que esté a tu lado?

La voz de Baekhyun comenzó a quebrarse poco a poco y en sus ojos se comenzaron a acumular unas cuantas lágrimas. Le partía el corazón verlo así. Chanyeol tomó al pequeño Baekhyun entre sus brazos y lo pegó a su pecho.

—Claro que quiero vivir contigo —carraspeó Chanyeol—. Pero no puedo, no debo… Sería malo para los dos. Mejor dicho, sería malo para ti. Si acepto quedarme aquí, terminaras pidiéndome que me vaya a pocos días. 

—¿Por qué? —preguntó Baekhyun y Chanyeol no contestó —¿Por qué, Chanyeol?— repitió la pregunta y al no obtener una respuesta elevó un poco su tono de voz y volvió a hablar—: Dime algo, por favor.

Chanyeol nunca había hablado con su novio acerca de su problema, le daba vergüenza y tenía miedo de que Baekhyun lo juzgara injustamente y después, lo dejara. Lo que le sucedía era algo de lo más normal, le pasaba a miles o incluso millones de personas, sin embargo, a Chanyeol no le sucedía igual que a las demás personas, su caso era aún más grave. Había realizado tantas cosas terribles que, afortunadamente, no  habían dañado a nadie… Lo único que dañaron fue la reputación del muchacho. Aún así, no era su culpa, no era culpa de nadie. Lo único que Chanyeol no quería era ocasionarle algún problema a Baekhyun.

—Estoy maldito —dijo por fin—. Estoy maldito, Baekhyun.

—¿Maldito?

—Sí, maldito.

Chanyeol se mostró débil ante el otro chico. Comenzó a llorar en el hombro de Baekhyun. El otro joven no supo qué hacer, nunca había visto a su amado en ese estado, la mayor parte del tiempo estaba sonriente. Pero no, ahí no lo estaba. Baekhyun empezó a acariciarle el cabello y a besarlo dulcemente.

—Te amo Baekhyun, no quiero dañarte.

***

Baekhyun estaba sentado en el sillón. Abrazaba a Chanyeol, el cual, ya se había tranquilizado siquiera un poco. El muchacho quería que le explicara el motivo por el cual decía que  «Estaba maldito», pero no, no quería presionarlo y prefirió esperar hasta que Chanyeol hablara. Después de varios minutos, por fin lo hizo.

—El día de ayer abrí los ojos, no sabía dónde estaba… Había topado con una pared blanca, me había golpeado en la cabeza y gracias a ese golpe pude reaccionar. Si no hubiera chocado con esa pared, no quiero imaginar que hubiera hecho. Baekhyun, tenía una caja de cerrillos en la mano.
»Esta no es la primera vez que me sucede, no me pasa todos los días, pero es constante. A veces pasan semanas sin que me suceda, a veces días… Pero de todos modos pasa. He hecho muchas cosas malas, la gente me ha juzgado injustamente, pero yo no tengo la culpa, Baekhyun… Todo lo que hago, es de manera inconsciente, mi intención no es dañar a nadie.
»En las noches, mientras duermo, suelo hacer cosas sin darme cuenta. Soy sonámbulo, pero no todos lo saben. A veces solo camino, otras veces realizo acciones que no deseo realizar. A pesar de que algunas personas son consientes de eso, de todos modos dicen que soy un peligro para los vecinos y llaman a mi familia constantemente, pues, siempre estoy causando problemas.  Otras personas simplemente creen que estoy loco o algo por el estilo.

Chanyeol guardó silencio un momento y Baekhyun tomó su mano.

—No tienes que continuar si no quieres.

—Soy sonámbulo —repitió—, pero no solo camino y hablo dormido… Como ya dije. He hecho demasiadas cosas horribles, de las cuales, prefiero no entrar en detalle. Hay muchas personas que me detestan, me dicen que estoy maldito, y yo también lo creo. Si no te quise contar en el pasado cosas de mi fue precisamente por esto, si no quise llevarte a mi departamento a dormir o quedarme en el tuyo, fue también por esto. Si te hiciera algo yo…

Baekhyun tomó el rostro del joven entre sus manos y lo besó en los labios.

—Quédate conmigo, ¿sí?

—Pero…

—No, nada me va a pasar, Park Chanyeol. Ahora estamos en esto juntos, ¿de acuerdo?

Chanyeol suspiró y miro a Baekhyun. Este le dedicaba una tierna sonrisa, finalmente el muchacho también sonrió.

—De acuerdo.

***

Chanyeol caminaba de un lado a otro en la habitación, había recorrido todos y cada uno de los pequeños espacios de la recamara. Estaba algo nervioso, la idea de tener ese problema y estar viviendo con la persona que amaba lo tenía completamente aterrado. No quería quedarse dormido.

Chanyeol no sabía en qué momento iba a sucederle, podía ser ese día o podía ser otro. De todos modos, no quería que sucediera esa noche, ni ninguna… O al menos no mientras viviera con Baekhyun. Aunque eso era involuntario, no se perdonaría por nada del mundo que le sucediera algo al chico.  Si hiciera algo que atentara contra la vida de Baekhyun, probablemente se desbordaría en la completa locura.

Finalmente paró de caminar y se metió a la cama.

El joven estaba a su lado, plácidamente dormido. La tenue luz de la luna y algunos faros de la avenida iluminaban ligeramente una parte del rostro de Baekhyun. Así se veía un poco más hermoso de lo normal. Chanyeol besó su frente y le acarició un poco la mejilla.

Se moría de sueño y estaba consciente de que no iba a poder mantenerse despierto toda la noche, se encontraba demasiado cansado y necesitaba dormir. Con la esperanza de que no le volviera a suceder… Cerró los ojos. Sujetó la mano de Baekhyun y la apretó fuertemente. Suspiró y poco a poco comenzó a quedarse dormido.

***

Chanyeol abrió los ojos al escuchar la voz de Baekhyun, repitiendo su nombre constantemente. Aunque al principio se vio un poco borrosa la escena, Chanyeol sintió que ese lugar en donde estaba no era la recamara que ambos compartían. Se talló un poco los ojos y miró a su alrededor. En efecto, esa ya no era su habitación. Se encontraba en la cocina y su mano estaba sobre un cajón, dentro de este se encontraban algunos cubiertos.

—Baekhyun, yo…

El muchacho empezó a ponerse nervioso, no sabía que decir.

—Chanyeol, solo te saliste de la cama y caminaste. No hiciste nada más, no tienes por qué preocuparte.

—¿Y si lo hubiera hecho?

—Lo importante es que no lo hiciste, ¿sí?

Chanyeol hizo una mueca, a pesar de no haber hecho nada grave, se sentía mal con el mismo. Pasaron varias preguntas por su cabeza: «¿Y si hubiera sucedido algo? ¿Y si hubiera hecho algo malo? ¿Y si le hubiera hecho daño a mi Baekhyun?». Sentía una desesperación terrible, impotencia también, hacer tantas cosas sin darse cuenta y no poder hacer nada para remediarlo.

—Estoy maldito, Baekhyun… Definitivamente lo estoy.


«Estoy maldito. No puedo hacer nada. Nada».

domingo, 15 de septiembre de 2013

Final Alternativo. (Kaibaek)

Titulo: Final alternativo.
Autora: Nabi (namnamLC)
Genero: Drama, AU, Angst.
Rating: +13
NOTA: En primer lugar, este es el primer Kaibaek que escribo... Así que espero hacerlo bien. No suelo escribir sobre esta pareja, pero esta vez me dio por hacerlo. Creo que iba perfecta con la historia. En segundo lugar, las fechas no coinciden con sus edades ni años de nacimiento. En esta historia ellos nacieron años después de su años de nacimiento real, por lo tanto, son más jóvenes.  En tercer lugar, las letras negras son la narración en tercera persona, lo que sucede, mientras que las letras grises son los escritos de Baekhyun.






Baekhyun llora y se sienta en su cama.

En sus manos tiene una libreta gruesa, ha de tener unas doscientas hojas, quizás menos. Esta tiene la pasta dura y es de espiral doble, de color verde pistacho y tiene como titulo «Nuestra historia». Las letras son hermosas y de color café oscuro, debajo de estas se encuentras fotos de ambos… Cuando estaban juntos.

Abre la libreta y se encuentra con una pequeña nota:

«Hyung, ¡Feliz cumpleaños! La semana pasada cuando fuimos a comprar los materiales para tu exposición, vi que te quedaste viendo esta libreta. ¿Te gustó, cierto?, bueno, ojala y si. Sé que no es la gran cosa, pero sabes que no me alcanza para más. De todos modos, espero que le des un buen uso. Solo te pido una cosa, por favor, no la utilices para la universidad, utilízala para ti… Dale un uso especial.

¡Te quiero, hyung!
Kyungsoo.»

Baekhyun solo río y leyó lo que había en la primera página.

21/09/2012

Kyungsoo dijo que escribiera aquí cuando tuviera algo especial que anotar, creo que esto es especial. Hoy conocí a un chico, su nombre es Kim Jongin. Lo conocí en la fiesta de Sehun, fue él quien nos presentó. Al principio fue tímido, pero al final resulto bastante divertido. Hoy hablamos por primera vez, aunque parecía que nos conocíamos de toda la vida. El es muy divertido, me hizo reír y yo lo hice reír a él. Nos llevamos muy bien. Nuestros amigos nos dejaron solos, seguimos platicando y decíamos cada estupidez que se nos ocurría. Tenía una corbata morada, se la puso en la cabeza y luego me la puso a mí. Todos nos miraban, pero no me importo. Le pregunté que si podíamos volver a vernos, el dijo que el lunes nos veríamos nuevamente.

Abajo del escrito hay una fotografía de los dos. Jongin tiene una camiseta blanca, está un poco sucia y el primer botón está desabrochado. Su cabello está alborotado y tiene una corbata morada con rayas negras amarrada en la cabeza. Al lado de él está Baekhyun; hace un símbolo de “V” con sus dedos y muestra su lengua a la cámara.

Baekhyun limpia las lágrimas que tiene en el rostro y se limpia la nariz con un pañuelo desechable. Después de hacer eso empieza a reír como nunca antes lo hizo.

24/09/12

Jongin y yo nos volvimos a ver el día lunes. Al principio no nos hablamos. Si acaso, nada más nos saludamos, haciendo señas con las manos. El estaba de un lado y yo de otro. El platicaba alegremente con todos, mientras que yo solo trataba de esconderme detrás de Kyungsoo. Todos lo adoraban, y es que. ¿Cómo no hacerlo? Después todos se fueron esparciendo por diferentes lugares del campus. Solo quedamos él y yo. Entonces volvimos a hablar, esta vez sin pena alguna.

Baekhyun recuerda exactamente lo que pasó ese día. Recuerda todas las palabras que Jongin le dijo. Recuerda todos los gestos que ambos hicieron. Baekhyun lo recuerda todo, odia hacerlo, pero igualmente lo recuerda.

Baekhyun se levanta de la cama y deja ahí tirada la libreta.

Algo en el le dice que es lo correcto, que continuar leyendo solo hará que sufra más. Pero otra parte de él le dice que continúe haciéndolo, que contiene muchos buenos recuerdos y que al leerlo, podrá revivirlos. La segunda voz es mucho más fuerte, así que decide leerlo.

01/10/12

Ha pasado una semana, Jongin y yo hemos seguido hablando. El siempre es el que inicia la conversación. Me considero una persona extrovertida, pero cuando estoy con él, no sé qué demonios me pasa. Me pongo tan nervioso y no sé qué decir, así que prefiero que el empiece la conversación. Todos los días se nos puede ver caminando juntos, caminamos sin sentido mientras hablamos de nosotros. Enserio, ¡Este chico es genial!

02/10/12

Hoy no vi a Jongin. Chanyeol se acercó a mí y empezó a sacarme un tema de conversación, el también es muy divertido. Gracias a él no me aburrí, pero de todos modos, sentí un vacío. Supongo que ya me he acostumbrado bastante a Jongin. Tao ha asegurado que me gusta, y que por eso me siento así. Cuando me dijo eso, inmediatamente me sobre salte, creo que mis mejillas se pusieron coloradas. Lo negué, pero el alto dijo que no me creía.

—Que bien hizo al no creerme —dice Baekhyun.

Baekhyun continúa ojeando las páginas de su libreta. Lee todo con suma atención. Suelta varias lágrimas pero también ríe. Todo lo que ellos hicieron en el pasado, sus sentimientos, las palabras de Jongin. Todo está ahí, plasmado.

18/12/12

Hoy fue la fiesta navideña, no volveré a ver a los chicos hasta que volvamos de las vacaciones de invierno. Eso me pone un poco mal. Cuando llegué a la fiesta estaba platicando alegremente con Yixing y Joonmyun, buscaba con la mirada a Jongin pero no lo encontraba. Estuve platicando con ellos hasta que por fin lo vi, esa vez yo tomé la iniciativa y lo salude primero. Estuvimos hablando durante mucho tiempo, estuvimos pegados la mayor parte de la fiesta... Como siempre, hablando de cosas sin sentido. Nos caímos accidentalmente, yo sobre él. Pude escuchar uno que otro sonido proveniente de otras personas, Jongin se rio, pero yo termine completamente sonrojado. Chanyeol se ofreció a tomarnos unas cuantas fotografías. En la primera yo recargué mi cabeza en su hombro y ambos cerramos los ojos, estábamos sonriendo. En la segunda él me abrazó con su brazo derecho e hicimos gestos extraños. En la tercera, ambos nos abrazábamos, no se veían nuestros rostros… Tan solo se veían dos siluetas adolescentes, unidos, como nunca antes. ¡Dios! ¿Enserio acabo de escribir esto? Cambiando de tema, Chanyeol dijo que quizás revele todas las fotos y nos las va a entregar cuando terminen las vacaciones. Enserio, deseo verlos a todos muy pronto.

—Vaya —su voz sonaba más triste que nunca—, aquellos tiempos eran tan hermosos.

06/01/2013

¡Estoy tan emocionado!, mañana veré nuevamente a mis amigos. He hablado con todos ellos, todos a excepción de Jongin. He tratado de contactarme con él pero es imposible, bueno, espero mañana poder hablar con él.

El chico sabe que a partir del año 2013 las cosas cambian para él. Sabe que lo mejor y lo peor está a penas por comenzar, de todos modos, el quiere continuar leyendo. Sabe que es un riesgo, sabe que cada palabra lo va a afectar terriblemente. Acepta el riesgo y continúa leyendo.

17/01/13

El ciclo de clases empezó hace poco y Jongin no me saludo. Esperé unos cuantos días para ver si lo hacía, pero no lo hizo. Solo saludaba a mis amigos y me evadía. Estuvo así durante unos días hasta que yo decidí tomar la iniciativa. Le pregunté la razón por la cual no me hablaba, el me dijo que era tan solo mi imaginación. Después, nuestra relación volvió a ser «normal». O bueno, más o menos. Estos días él ha estado comportándose de manera extraña. Somos cada vez más unidos. Jongin se ha vuelto un poco más tímido estos días, pero de todos modos seguimos hablando como siempre. Ahora me mira de manera diferente y de vez en cuando me toma de las manos o me abraza. Kyungsoo también se ha vuelto sospechoso, se que él sabe que esconde Jongin, pero cuando le pregunto el solo responde «Lo siento, no puedo responderte. Es decisión de Jongin». Por un momento se me ha pasado la idea de que le gusto, pero no, porque a él le gusta alguien más. Me lo dice infinidad de veces, el solo habla de ella y no se da cuenta de cuan celoso me pongo. De todos modos, espero saber pronto que esconden esos dos.

Era obvio y tenía la razón.

06/02/13

Ni siquiera sé si puedo escribir bien, es que, estoy tan emocionado que ni siquiera puedo contenerme. Estoy tan feliz, jamás en la vida me había sentido tan feliz. Hoy Jongin me declaró sus sentimientos, me siento mal, pues creo que lo presioné demasiado para que me lo dijera. Me disculpé con él, pero me dijo que estaba todo bien. El no planeaba decírmelo hasta el día de los enamorados, pero yo continué insistiendo hasta que por fin lo soltó. Además de mi, también estaban mis amigos presionándolo. Pero al final valió la pena, el se sentía mejor al haberlo confesado y yo ahora me siento mejor al haber escuchado esas palabras de sus labios. Lo amo. Amo a Kim Jongin.

Las demás anotaciones eran de un Baekhyun feliz. Venían detallados todos y cada uno de los momentos que pasó con Jongin durante su época de noviazgo. Uno que otro comentario acerca de las amistades, pero estos eran muy escasos.

«—Te amo, Baekhyunnie. Tengo que irme a casa.
—¿Qué dijiste?
—Que tengo que irme.
—No, no. Antes de eso.
—Ah, dije que te amaba.
—Repítelo otra vez.
—Te amo, Byun Baekhyun.»

Los recuerdos. Otra vez recordaba todo lo que le había dicho en el pasado.

06/04/13

Hoy cumplimos dos meses de novios. He terminado con él. Se olvidó de nuestra fecha de aniversario. No terminé por el solo por eso, si no por el comportamiento que ha tenido últimamente conmigo. Al principio pensé que eran exageraciones mías, pero no. El ha estado frío y distante conmigo, hay días en los que ni siquiera se digna en hablarme. Kyungsoo habló conmigo poco antes de que terminara con Jongin, dijo que solo me estaba haciendo daño, que a lo mejor si debía terminar con él. Hoy lo hice, terminé con él y aunque a Jongin le sorprendió, pareció no afectarle mucho. En cambio yo, lloré demasiado. Mis amigos me abrazaron y consolaron, me dijeron demasiadas cosas para alegrarme. Incluso Chanyeol comenzó a actuar de manera estúpida, sí, aún más estúpida de lo normal. Aunque los chicos lograron sacarme una pequeña sonrisa, en el fondo seguía mal. ¡Dios!, aún sigo mal.

A Baekhyun le dolía, le dolía cada palabra que leía, le dolía incluso un poco más que cuando lo escribió. Aquella vez, un día seis de abril del año 2013.

12/04/13

Hoy Jongin me miró. Pude ver su mirada triste, me miró varias veces en el día. ¿Aún le gustare? Creo que sí, ¡Creo que aún le gusto! Ojala que pronto recapacite, que acepte su error y me pida disculpas por haber descuidado tanto la relación. Cuando lo haga, le pediré disculpas también. Esta vez no habrá problemas entre nosotros. Pronto volveremos a estar juntos.

Baekhyun deja un momento la libreta, a su costado derecho, sobre la cama. Se acerca a su puerta y se asegura de que esté bien cerrada. No quiere que nadie entre a su habitación y lo encuentre leyendo.

Todos los mensajes a continuación son solo las tristezas de Baekhyun plasmadas en hojas de papel, que se encuentran ya un poco arrugadas. También se encuentran atrapadas todas las esperanzas del chico, pero aclarando siempre que todas esas son simples fantasías.

13/09/13

Hace unos meses pensé que me había resignado, pensé que lo había olvidado. Pero como siempre, todo lo que pienso no es correcto. Hace poco he vuelto a pensar en el, creo que nunca pude sacarlo de mi cabeza, en realidad. Mis amigos aún hablan con él, aunque nunca lo hacen cuando estoy cerca, pues saben que me puedo sentir incomodo. Hace poco escuche decir a Luhan, el novio de Sehun, que Jongin ya sale con alguien. ¿En serio? ¿Tan pronto me olvidó? Para él fui algo pasajero, en cambio, para mí… Fue, es y seguirá siendo mi todo. Lo amo, quiero olvidarlo, pero no puedo… Porque lo amo. Hace poco Joonmyun me regañó, me dijo que debo rehacer mi vida y tratar de olvidarlo, dice que yo mismo soy el que desea aferrarse al pasado. Aprecio que mis amigos se preocupen por mí, pero enserio… Esto ya no es cosa mía, todo esto es asunto de mi estúpido corazón.

Una parte de la cama está húmeda.

Baekhyun vuelve a secar sus lágrimas con un pañuelo desechable y al limpiarse la nariz.

Se levanta de la cama y se acerca a un mueble. Lo abre y en él se encuentra con una pequeña caja color vino. Adentro de esta hay colores de madera, plumas de varias tonalidades de tintas, correctores líquidos, unos cuantos lápices y una goma de borrar.

Toma una pluma de tinta negra.

Abre su cuaderno y arranca varias hojas. Comienza arrancar las hojas a partir de una fecha: 06/04/13. Quedan unas cuantas hojas libres, en blanco. Así que toma la pluma y comienza a escribir sobre ellas.

06/04/13


Hoy cumplo dos hermosos meses con Jongin. No puedo estar más agradecido, tengo al mejor novio del mundo. Hoy Jongin fue más detallista que nunca, me llevó un enorme ramo de flores y un peluche, me escribió una canción y bailo para mi, el sabe cuánto me encanta verlo bailar. Todo el mundo debería envidiarme, estoy con la persona que amo. ¿Qué más puedo pedir? Yo lo amo y él me ama a mí también. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Nightmares. (Capitulo 2)

 Capitulo 2

Luhan.
Alguien por ahí.


—Duerme bien, hyung —susurró Sehun en el oído del mayor y después besó su frente—. Que descanses.

—Igualmente.

Sehun abrazó a Luhan y lo pegó un poco más a su cuerpo, Luhan suspiró de manera profunda, pero el menor no preguntó la razón por la cual había realizado esa acción. Simplemente, se limitó a besarle la nuca y cerrar los ojos. Luhan sonrió ante eso y, finalmente, también cerró los ojos.

Luhan volteo a ver el rostro de Sehun y empezó a acariciarlo, no hubo ninguna reacción por parte del rubio, se había quedado dormido.

«Duerme bien».

Esa frase estuvo presente en la cabeza del mayor por varios minutos. ¿Hacía cuanto tiempo que no podía dormir bien? ¿Un mes? ¿Un mes y medio? ¿Dos meses? Había pasado tanto tiempo, o al menos, así le parecía a Luhan. Había olvidado lo placentero que era dormir, en ocasiones ni siquiera lo hacía por miedo a que le volviera a suceder.

Cerró los ojos nuevamente y entrelazo sus dedos con los de Sehun. Al menos así estaría más tranquilo.


***


La habitación estaba a oscuras, solo unas terribles luces en color rojizo, esa era la única iluminación. Las estelas de luz se movían de manera acelerada, después disminuían un poco la velocidad y posteriormente continuaban moviéndose rápidamente. Las luces parpadeaban y eso era lo único que Luhan podía observar. Trataba de mirar hacia otro lado, pero le era imposible, su mirada estaba estancada en un punto fijo.

Quería gritar pero su garganta estaba cerrada, quería girar siquiera un poco para tocar ligeramente al pequeño Oh Sehun y que este lo moviera; pero no, Luhan no podía mover ni siquiera sus dedos.

Las cosas hasta ahí estaban tranquilas. Minutos después empezó lo peor.

Otra vez esas temibles voces, «Luhan, Luhan. ¿Dónde está el pequeño Sehun? ¿Por qué no viene a ayudarte? ¿Es que acaso no te quiere?». No veía a nadie, pero sentía que alguien estaba ahí, otra persona… Alguien que no era Sehun.

Estaba consciente de que esas aterradoras voces provenían de su cabeza, todo era producto de la imaginación del muchacho. Pero llegaba a ser tan horrendo, que Luhan terminaba olvidando que eso que veía, escuchaba y sentía… No era real. Llegaba un punto en el cual, Luhan no sabía distinguir cual era la realidad y cuál era la fantasía.

Por fin pudo mover sus dedos, la habitación se veía más iluminada y esas parpadeantes luces rojas ya no estaban ahí. Aprovechó, se sentó inmediatamente y se giró a ver a Sehun, el seguía plácidamente dormido así que no quería despertarlo.

Empezó a caminar de un lado a otro, al principio sus pasos eran lentos, pero estaba tan nervioso que inconscientemente aumentaron de velocidad. Sentía un cosquilleo desagradable recorrerle el cuerpo entero y su respiración estaba agitada, su pecho ascendía y descendía de manera constante y acelerada. Cerraba los ojos, pero rápidamente los abría, no quería quedarse dormido y volver a sufrir nuevamente ese horrible episodio.  

—Otra vez —dijo y se acumularon lágrimas en sus ojos—. ¿Qué demonios es esto? ¿Por qué de nuevo? ¿Por qué me pasa esto a mí?


***


Sehun se despertó, había dormido plácidamente,; Luhan, por otro lado, había tenido una noche de lo peor, llena de temores y frustraciones, el mayor se encontraba con la cabeza sobre el escritorio y desparramado en una silla movible color azul marino.

El menor estiro su brazo derecho para abrazar a Luhan, pero al hacerlo, solo se topó con aire y una sabana arrugada. Fuera de eso, no había nada más ahí. El espacio correspondiente a su hyung estaba vacío. Se levantó inmediatamente preguntándose la razón por la cual no se encontraba ahí, hasta que vio al otro muchacho en el escritorio.

Se acercó a él. Estaba dormido.

—¿Hyung? —habló Sehun, quien comenzó a mover al otro chico— ¿Luhan hyung? ¿Qué sucede? ¿Por qué estás aquí?

—¿Ah? ¿Me quede dormido? ¡Oh!, que alivio, no volvió a suceder.

¿Qué es lo que no volvió a suceder? Comienzas a asustarme, ¿te encuentras bien?

Obviamente que no lo estaba. Luhan estaba pálido y debajo de sus ojos había manchas moradas, fuertes ojeras realmente marcadas. Y además de las características físicas que indicaban que algo andaba mal, también cabía mencionar la actitud alterada de Luhan.

Sehun repitió la pregunta: «¿Te encuentras bien?» Pero no salieron palabras de la boca de Luhan, tan solo dedico una mirada nerviosa al menor. El más alto colocó su mano sobre la frente del chico, este no tenía temperatura ni nada por el estilo,  así que no sabía por qué reaccionaba de tal manera.

—Estoy bien.

—De acuerdo.

Pero había mentido. Luhan había mentido y Sehun le había creído, vaya error. Las cosas no estaban bien, todo estaba mal. Todo estaba terriblemente mal. Pero en aquella ocasión, Sehun no pudo darse cuenta de la gravedad del asunto. Se dio cuenta muy tarde. Demasiado tarde.


***


Después de ese día ya no volvió a tener otro episodio, no sucedió hasta tres días después, luego pasó cinco días sin sufrir por ello y luego volvió a suceder. Había ocasiones en que pasaban a la siguiente noche, había casos en los que pasaban unas dos o tres semanas sin que le pasara. A veces sucedía, a veces no… Pero Luhan vivía con miedo, no sabía cuando iba a pasar y cuando no. Ya no podía dormir tranquilo, ya no podía vivir de tal modo.

Sehun se había percatado de ello, aunque intentaba no hacer comentarios respecto al tema, cuando lo hacía, Luhan contestaba que estaba bien y que era todo parte de la imaginación del menor. Aunque bueno, pasaba tan seguido que el pequeño Oh Sehun ya no se tragaba ninguna de las mentiras del chico.

Estaba pasando justo lo que Luhan no quería que pasara. Sehun estaba muy preocupado por él y estaba descuidado otros asuntos, Luhan no quería contarle lo que pasaba por que no quería ser una carga para él, de por sí, ya estaba ocurriendo, si el menor sabía lo que le ocurría a Luhan tomaría medidas aún más drásticas.

Luhan se convertía en una persona cada vez más nerviosa.

A veces Sehun se molestaba por la falta de confianza que se tenían, toda esa molestia terminaba convertida en reclamos y esos reclamos, en discusiones… Para después, terminar en terribles y destructivas peleas. Aunque bueno, estas al final terminaban en agradables reconciliaciones.

—Luhan hyung, ¿Por qué no confías en mí?

—Es porque no tengo nada que confiarte, pequeño —dijo Luhan sonriendo y despeinado el cabello del joven—. Enserio, estoy bien, no sé por qué sigues insistiendo con eso… No hay nada de qué preocuparse, de verdad.

Sehun se alejó de Luhan y abrió uno de los cajones de la cómoda que tenían al lado de la cama y tomó un espejo de mano, uno ya bastante sucio y estrellado, pero con el que se podía apreciar perfectamente el reflejo de la persona. Después se lo entregó a Luhan y le pidió que se viera. Luhan obedeció y e inmediatamente se observó en él.

—Es por tus ojeras, es obvio que ya no duermes. De repente despierto y tu también estas despierto, empiezas a moverte de un lado a otro e incluso a llorar. Estás muy nervioso, te alteras por cualquier cosa y de repente te empieza a dar sueño durante el día. ¿Por qué no quieres decirme que te pasa?

—¡Ya te dije que son alucinaciones tuyas! —gritó Luhan.

Sabía que Sehun ya no le creía absolutamente nada. Vaya, ni el mismo lograba creerse, pero era eso o nada. Todo lo que decía su pareja era cierto, pero continuaba mintiendo. Tenía que repetir la misma mentira una y otra vez, era algo inútil y cansado, pero la seguía diciendo. Si bien al principio pudo disimular aunque sea un poco, su excelente actuación ya no funcionaba. Sehun sabía que se traía algo entre manos y quería saber la verdad.

Sehun caminaba de un lado a otro en la habitación. Pasaba su delicada mano por su cabello y lo despeinaba. Esperaba una respuesta por parte de Luhan, pero nunca la recibió. Finalmente se hartó.

—Bien —Sehun también gritó—. Si no me quieres decir, allá tú. Me voy. Duerme bien, te hace bastante falta.

—¿A dónde iras? —habló un preocupado Luhan.

—No lo sé, a cualquier lugar, con alguien que confíe en mi.

El chico salió de la habitación y cerró la puerta de golpe.

Luhan sintió como sus ojos se nublaban, al momento de parpadear, cayeron unas cuantas lágrimas y empezaron a resbalar  a través de su piel de porcelana. No podía soportar ver a Sehun molestándose con él, aunque bueno, era preferible eso antes de verlo preocupado y cuidándolo día y noche descuidando incluso su propia vida.

A pesar de que Sehun se había ido, él permaneció ahí unos cuantos minutos más.


***


Algo o alguien, no sabía con certeza que era, pero sentía que oprimían su pecho y que no podía respirar. Fuera lo que fuera, lo único que Luhan deseaba era que parara. Sentía como si alguien estuviera ahí, a su lado. Como si alguien que lo odiara estuviera dañándolo cruelmente, intentando matarlo. Sentía que le faltaba el aire, hacía todo lo posible por conseguirlo. Quería levantarse pero era imposible, nuevamente estaba inmóvil. Todo era completa oscuridad, no sabía si tenía los ojos  abiertos y cerrados.

—¿Está ocurriendo? —se preguntó a sí mismo— ¿En qué momento me fui a dormir? Oh, demonios… Claro, después de que Sehun se fue. ¿Todo esto es mentira? ¿Esto es mi imaginación? ¿Por qué no puedo hablar? ¿Por qué no puedo moverme? ¡Vamos! Tengo que hacerlo.

Dejo de sentir esa opresión en el pecho, podía respirar bien, aunque seguía sin poder moverse.

A pesar de saber que ya podía respirar bien, se sentía desesperado, por no poder hacer nada. Estaba ahí, sin saber que le sucedía exactamente, sin poder hablar, sin poder moverse, sin poder mirar que era exactamente lo que sucedía a su alrededor. Sentía aún más miedo, porque Sehun no estaba ahí. Estaba completamente solo.

—Sehun —habló mentalmente—. Perdóname, no es que no te tenga confianza, es solo que no quería agobiarte. Prometo contarte que me sucede, te contaré todo con lujo de detalles. Pero por favor, ven aquí, recuéstate al lado de mí. Muéveme. Ayúdame a salir de este tenebroso estado.

Luhan sintió como poco a poco iba recuperando la movilidad en sus dedos y pronto pudo mover todo el cuerpo. Primero se giró un poco hacia el lado izquierdo, después intento ponerse de pie y comenzó a caminar de un lado a otro como común mente lo hacía después de sufrir esos episodios que tanto odiaba y temía.

Había despertado, pero Sehun no estaba ahí. 

Uno por uno. (Kaisoo)

Título: Uno por uno.
Autora: Nabi (namnamLC)
Pareja: Kaisoo.
Rating:  +13
Cuento original: La niña de los fósforos.






E
l pequeño Kyungsoo estaba sentado en el frío suelo, temblando debido a la congelante temperatura que predominaba en el ambiente. Observaba como los copos de nieve iban cayendo uno a uno y sentía que eso era una completa tortura para él. Su piel lucía más pálida de lo normal, apenas podía mover sus dedos, sus dientes chocaban unos con otros y sus labios se habían tornado blancos.

En sus pies llevaba unos calcetines negros ya rotos, no servían de nada, pues dejaban sus finos dedos al descubierto, siendo vulnerables ante el clima del lugar. Tan helado estaba, que sentía como si mil agujas pincharan sus dedos de manera lenta y dolorosa. Estos se habían tornado de un color entre rojizo y morado. Sentía que pronto su sangre iba a dejar de circular y sus pies terminarían con una tonalidad negra. Trataba de esconderlos, pero de todos modos, era completamente inútil. Por más que los escondiera, estos seguían congelándose. 

—¡Dios! —susurró.

Su espalda estaba recargada a una pared color beige, esta se encontraba ubicada en un descuidado y solitario barrio. El estaba solo en ese lugar, un joven de no más de quince años, en la completa soledad. Que increíble.

Solo él. Él y esa triste caja de fósforos.

—Malditos —dijo él, y muy apenas pudo escuchar su voz—. Malditos fósforos.

Bien podía estar en su muy humilde casita, cobijado con su pequeña y miserable manta grisácea que, al menos, le brindaba un poco más de calor que esas tristes ropas que llevaba sobre él. Pero no, no podía regresar porque sabía que le iría muy mal y recibiría una terrible paliza por parte de su progenitor. Sabía que eso sería una experiencia bastante desagradable, así que prefería estar ahí, en esa incómoda posición, recargado en una pared que se encontraba en un barrio desconocido y abrazando sus piernas mientras escondía sus pies… Lejos de su casa, muriéndose lentamente en el frío.

Kyungsoo vivía únicamente con su padre. Tenía un hermano, pero este había muerto varios años atrás, atropellado por un imbécil que se encontraba en estado de ebriedad y había escapado cobardemente. Antes era él quien se encargaba de ayudar al padre de Soo a sostener la casa, pero cuando este murió, la responsabilidad fue transferida a su hermano menor. La madre del muchacho duró en un estado de depresión terrible, finalmente, decidió suicidarse para así, poder «reunirse» con su hijo en la otra vida. El padre de Kyungsoo sufrió mucho con la pérdida de su esposa; terminó alcoholizándose, gastaba cada centavo en alcohol y las deudas fueron incrementándose día a día. Su pobreza era cada vez más extrema, así que, el único hijo que quedaba, iba a las calles a vender fósforos.

Ese día no había vendido ni uno solo, por eso estaba preocupado. Si su padre se enteraba de eso… sabrá Dios que cosas le haría.

Tenía frío, demasiado frío. Observó la caja, tenía ganas de tomar aunque sea uno y encenderlo para entrar en calor. Sabía que era incorrecto y que se suponía que todos esos debían ser vendidos; la desesperación y la tentación fueron las vencedoras aquella ocasión, así que terminó encendiendo uno de ellos.

Quemó ligeramente las yemas de sus delicados dedos, pero le regaló a algo de iluminación y un poco más de calor. Así que valió la pena.

Abrió bien los ojos. Divisó algunos platillos tradicionales coreanos sobre una pequeña mesa, esta tenía un bonito mantel color rojo con algunos patrones dorados. Ese lugar le parecía bastante familiar, si, como si hubiera estado ahí mucho tiempo atrás. Era su antiguo hogar, bastante humilde, pero al menos lucía más decente que el actual, además, el ambiente era más tranquilo. Intentó acercarse y cuando lo hizo, todo eso desapareció. La llama del cerillo también lo hizo.

Encendió otro con la esperanza de volver a toparse con aquella vista tan agradable. Veía nuevamente la mesa, el mantel y los alimentos sobre este, pero ahora había varios trastes sobre esta.  Cinco platos y cinco vasos.

—Uno es de mamá —habló el chico—, otro es de papá, otro es de mi hermano, el otro debe de ser mío —hizo una pausa—. ¿Y el otro? ¿Por que hay otro?

La pequeña llama se esfumó, al igual que la imagen que visualizaba.

Para él esas visiones eran fantásticas, todo lo que veía era magia. Estaba mal, estaba muriéndose y eso ocasionaba que delirara, pero él no lo veía como simples alucinaciones, el sentía que cada fósforo que encendía era realmente mágico, así que tenía la esperanza de que seguiría viendo cosas hermosas cada vez que encendiera uno.

Tomó otro fósforo y lo pegó a su pecho, después lo encendió.

Un muchacho más alto que el, de cabello desordenado y negro, tez morena y labios gruesos, apareció justo en frente de él. Le sonreía de una manera única, hacía mucho tiempo que nadie le sonreía de tal manera.

—¿Jongin? ¿Tu? —inquirió— ¡Jongin!

Después de la muerte de su madre y de su hermano, las cosas se habían tornado muy difíciles para el chico mayor. Jongin era su amigo, o bueno, quizás era algo más que eso; él era su sustento y, gracias a él, Kyungsoo pudo soportar todo lo que pasaba. Pero las cosas cambiaron, el moreno también era bastante pobre, cayó enfermo y sus padres nunca contaron con el dinero suficiente para pagar los medicamentos.

Kyungsoo había sufrido mucho, tanto como sufrió con la muerte de sus dos parientes. Jongin había sido una persona muy importante en su vida y, el saber de su muerte, lo había dejado devastado. El mayor trató de olvidarlo para no sufrir más, pero al hacerlo, todos los buenos recuerdos se fueron con él y solo hizo su vida un poco más miserable.

—¿Por qué te fuiste? ¿Eh?

Pero no obtuvo respuesta del chico.

—¿Te irás cuando esta luz se extinga? —sabía que iba a pasar, pero aún así lo preguntaba— Lo harás, ¿verdad? Si te vas, llévame contigo. Por favor, quiero estar contigo.

Dedico una mirada al cielo, uno lleno de estrellas, algunas de ellas fugaces.

Tomó de la pequeña caja todos los que quedaban y los fue encendiendo uno por uno, contemplaba a Jongin de pie, junto a él y después se desaparecía. Todo era tan frustrante para él, pero podía ver al otro chico mínimo unos segundos o incluso minutos.

—Jongin —su voz ya no daba para más—, te extraño. Te extraño como no tienes idea. Por favor,  no me dejes aquí. Llévame contigo, no vuelvas a dejarme solo.

Encendió el último y Jongin apareció, esta vez tenía una sonrisa en el rostro y la mano extendida hacia Kyungsoo, este no dudo ni un momento y la tomó. Después el menor lo apegó más a su cuerpo, el chico lo siento como si fuera real. Como si realmente estuviera siendo abrazado por Jongin

Entonces ascendieron a un lugar mejor. No había hambre, no había frío, no había más sufrimiento.