Capitulo 2
Luhan.
Alguien
por ahí.
—Duerme bien, hyung —susurró Sehun en el oído del
mayor y después besó su frente—. Que descanses.
—Igualmente.
Sehun abrazó a Luhan y lo pegó un poco más a su cuerpo,
Luhan suspiró de manera profunda, pero el menor no preguntó la razón por la
cual había realizado esa acción. Simplemente, se limitó a besarle la nuca y cerrar
los ojos. Luhan sonrió ante eso y, finalmente, también cerró los ojos.
Luhan volteo a ver el rostro de Sehun y empezó a
acariciarlo, no hubo ninguna reacción por parte del rubio, se había quedado
dormido.
«Duerme bien».
Esa frase estuvo presente en la cabeza del mayor
por varios minutos. ¿Hacía cuanto tiempo que no podía dormir bien? ¿Un mes? ¿Un
mes y medio? ¿Dos meses? Había pasado tanto tiempo, o al menos, así le parecía
a Luhan. Había olvidado lo placentero que era dormir, en ocasiones ni siquiera
lo hacía por miedo a que le volviera a suceder.
Cerró los ojos nuevamente y entrelazo sus dedos con
los de Sehun. Al menos así estaría más tranquilo.
***
La
habitación estaba a oscuras, solo unas terribles luces en color rojizo, esa era
la única iluminación. Las estelas de luz se movían de manera acelerada, después
disminuían un poco la velocidad y posteriormente continuaban moviéndose
rápidamente. Las luces parpadeaban y eso era lo único que Luhan podía observar.
Trataba de mirar hacia otro lado, pero le era imposible, su mirada estaba
estancada en un punto fijo.
Quería
gritar pero su garganta estaba cerrada, quería girar siquiera un poco para
tocar ligeramente al pequeño Oh Sehun y que este lo moviera; pero no, Luhan no
podía mover ni siquiera sus dedos.
Las
cosas hasta ahí estaban tranquilas. Minutos después empezó lo peor.
Otra
vez esas temibles voces, «Luhan, Luhan. ¿Dónde está el pequeño Sehun? ¿Por qué
no viene a ayudarte? ¿Es que acaso no te quiere?». No veía a nadie, pero sentía
que alguien estaba ahí, otra persona… Alguien que no era Sehun.
Estaba
consciente de que esas aterradoras voces provenían de su cabeza, todo era
producto de la imaginación del muchacho. Pero llegaba a ser tan horrendo, que
Luhan terminaba olvidando que eso que veía, escuchaba y sentía… No era real.
Llegaba un punto en el cual, Luhan no sabía distinguir cual era la realidad y
cuál era la fantasía.
Por fin pudo mover sus dedos, la habitación se
veía más iluminada y esas parpadeantes luces rojas ya no estaban ahí.
Aprovechó, se sentó inmediatamente y se giró a ver a Sehun, el seguía
plácidamente dormido así que no quería despertarlo.
Empezó a caminar de un lado a otro, al principio
sus pasos eran lentos, pero estaba tan nervioso que inconscientemente aumentaron
de velocidad. Sentía un cosquilleo desagradable recorrerle el cuerpo entero y
su respiración estaba agitada, su pecho ascendía y descendía de manera
constante y acelerada. Cerraba los ojos, pero rápidamente los abría, no quería
quedarse dormido y volver a sufrir nuevamente ese horrible episodio.
—Otra vez —dijo y se acumularon lágrimas en sus
ojos—. ¿Qué demonios es esto? ¿Por qué de nuevo? ¿Por qué me pasa esto a mí?
***
Sehun se despertó, había dormido plácidamente,;
Luhan, por otro lado, había tenido una noche de lo peor, llena de temores y
frustraciones, el mayor se encontraba con la cabeza sobre el escritorio y
desparramado en una silla movible color azul marino.
El menor estiro su brazo derecho para abrazar a Luhan,
pero al hacerlo, solo se topó con aire y una sabana arrugada. Fuera de eso, no
había nada más ahí. El espacio correspondiente a su hyung estaba vacío. Se
levantó inmediatamente preguntándose la razón por la cual no se encontraba ahí,
hasta que vio al otro muchacho en el escritorio.
Se acercó a él. Estaba dormido.
—¿Hyung? —habló Sehun, quien comenzó a mover al
otro chico— ¿Luhan hyung? ¿Qué sucede? ¿Por qué estás aquí?
—¿Ah? ¿Me quede dormido? ¡Oh!, que alivio, no
volvió a suceder.
—¿Qué es lo que no volvió a suceder? Comienzas a
asustarme, ¿te encuentras bien?
Obviamente que no lo estaba. Luhan estaba pálido
y debajo de sus ojos había manchas moradas, fuertes ojeras realmente marcadas. Y
además de las características físicas que indicaban que algo andaba mal,
también cabía mencionar la actitud alterada de Luhan.
Sehun repitió la pregunta: «¿Te encuentras bien?» Pero no salieron palabras de la boca de Luhan, tan solo dedico una mirada nerviosa al menor. El más alto colocó su mano
sobre la frente del chico, este no tenía temperatura ni nada por el estilo, así que no sabía por qué reaccionaba de tal
manera.
—Estoy bien.
—De acuerdo.
Pero había mentido. Luhan había mentido y Sehun
le había creído, vaya error. Las cosas no estaban bien, todo estaba mal. Todo
estaba terriblemente mal. Pero en aquella ocasión, Sehun no pudo darse cuenta
de la gravedad del asunto. Se dio cuenta muy tarde. Demasiado tarde.
***
Después de ese día ya no volvió a tener otro
episodio, no sucedió hasta tres días después, luego pasó cinco días sin
sufrir por ello y luego volvió a suceder. Había ocasiones en que pasaban a la
siguiente noche, había casos en los que pasaban unas dos o tres semanas sin que
le pasara. A veces sucedía, a veces no… Pero Luhan vivía con miedo, no sabía
cuando iba a pasar y cuando no. Ya no podía dormir tranquilo, ya no podía vivir
de tal modo.
Sehun se había percatado de ello, aunque
intentaba no hacer comentarios respecto al tema, cuando lo hacía, Luhan
contestaba que estaba bien y que era todo parte de la imaginación del menor.
Aunque bueno, pasaba tan seguido que el pequeño Oh Sehun ya no se tragaba
ninguna de las mentiras del chico.
Estaba pasando justo lo que Luhan no quería que
pasara. Sehun estaba muy preocupado por él y estaba descuidado otros asuntos,
Luhan no quería contarle lo que pasaba por que no quería ser una carga para él,
de por sí, ya estaba ocurriendo, si el menor sabía lo que le ocurría a Luhan
tomaría medidas aún más drásticas.
Luhan se convertía en una persona cada vez más
nerviosa.
A veces Sehun se molestaba por la falta de
confianza que se tenían, toda esa molestia terminaba convertida en reclamos y
esos reclamos, en discusiones… Para después, terminar en terribles y destructivas
peleas. Aunque bueno, estas al final terminaban en agradables reconciliaciones.
—Luhan hyung, ¿Por qué no confías en mí?
—Es porque no tengo nada que confiarte, pequeño
—dijo Luhan sonriendo y despeinado el cabello del joven—. Enserio, estoy bien,
no sé por qué sigues insistiendo con eso… No hay nada de qué preocuparse, de
verdad.
Sehun se alejó de Luhan y abrió uno de los
cajones de la cómoda que tenían al lado de la cama y tomó un espejo de mano,
uno ya bastante sucio y estrellado, pero con el que se podía apreciar
perfectamente el reflejo de la persona. Después se lo entregó a Luhan y le
pidió que se viera. Luhan obedeció y e inmediatamente se observó en él.
—Es por tus ojeras, es obvio que ya no duermes.
De repente despierto y tu también estas despierto, empiezas a moverte de un
lado a otro e incluso a llorar. Estás muy nervioso, te alteras por cualquier
cosa y de repente te empieza a dar sueño durante el día. ¿Por qué no quieres
decirme que te pasa?
—¡Ya te dije que son alucinaciones tuyas! —gritó
Luhan.
Sabía que Sehun ya no le creía absolutamente nada.
Vaya, ni el mismo lograba creerse, pero era eso o nada. Todo lo que decía su
pareja era cierto, pero continuaba mintiendo. Tenía que repetir la misma
mentira una y otra vez, era algo inútil y cansado, pero la seguía diciendo. Si
bien al principio pudo disimular aunque sea un poco, su excelente actuación ya
no funcionaba. Sehun sabía que se traía algo entre manos y quería saber la
verdad.
Sehun caminaba de un lado a otro en la
habitación. Pasaba su delicada mano por su cabello y lo despeinaba. Esperaba
una respuesta por parte de Luhan, pero nunca la recibió. Finalmente se hartó.
—Bien —Sehun también gritó—. Si no me quieres
decir, allá tú. Me voy. Duerme bien, te hace bastante falta.
—¿A dónde iras? —habló un preocupado Luhan.
—No lo sé, a cualquier lugar, con alguien que
confíe en mi.
El chico
salió de la habitación y cerró la puerta de golpe.
Luhan sintió como sus ojos se nublaban, al
momento de parpadear, cayeron unas cuantas lágrimas y empezaron a resbalar a través de su piel de porcelana. No podía
soportar ver a Sehun molestándose con él, aunque bueno, era preferible eso
antes de verlo preocupado y cuidándolo día y noche descuidando incluso su
propia vida.
A pesar de que Sehun se había ido, él permaneció
ahí unos cuantos minutos más.
***
Algo
o alguien, no sabía con certeza que era, pero sentía que oprimían su pecho y
que no podía respirar. Fuera lo que fuera, lo único que Luhan deseaba era que
parara. Sentía como si alguien estuviera ahí, a su lado. Como si alguien que lo
odiara estuviera dañándolo cruelmente, intentando matarlo. Sentía que le
faltaba el aire, hacía todo lo posible por conseguirlo. Quería levantarse pero
era imposible, nuevamente estaba inmóvil. Todo era completa oscuridad, no sabía
si tenía los ojos abiertos y cerrados.
—¿Está
ocurriendo? —se preguntó a sí mismo— ¿En qué momento me fui a dormir? Oh,
demonios… Claro, después de que Sehun se fue. ¿Todo esto es mentira? ¿Esto es
mi imaginación? ¿Por qué no puedo hablar? ¿Por qué no puedo moverme? ¡Vamos!
Tengo que hacerlo.
Dejo
de sentir esa opresión en el pecho, podía respirar bien, aunque seguía sin
poder moverse.
A
pesar de saber que ya podía respirar bien, se sentía desesperado, por no poder
hacer nada. Estaba ahí, sin saber que le sucedía exactamente, sin poder hablar,
sin poder moverse, sin poder mirar que era exactamente lo que sucedía a su
alrededor. Sentía aún más miedo, porque Sehun no estaba ahí. Estaba
completamente solo.
—Sehun
—habló mentalmente—. Perdóname, no es que no te tenga confianza, es solo que no
quería agobiarte. Prometo contarte que me sucede, te contaré todo con lujo de
detalles. Pero por favor, ven aquí, recuéstate al lado de mí. Muéveme. Ayúdame
a salir de este tenebroso estado.
Luhan sintió como poco a poco iba recuperando la
movilidad en sus dedos y pronto pudo mover todo el cuerpo. Primero se giró un
poco hacia el lado izquierdo, después intento ponerse de pie y comenzó a
caminar de un lado a otro como común mente lo hacía después de sufrir esos episodios
que tanto odiaba y temía.
Había despertado, pero Sehun no estaba ahí.

Eweeeee :C ¿Por qué, Sehun, por qué? ¿Por qué, Luhan, por qué? ¿Por qué, Namnam, por...? Ok, ya, muchas preguntas. Ahh, pobre Luhan... Y pobre Sehun, es frustrante que la persona que amas no confíe en ti. Ojalá Luhan recapacite (ya lo está haciendo), y las cosas mejoren. Otra vez, espero el siguiente capítulo con ansias<3
ResponderBorrarMáyica.
PD: Una pregunta, ¿esto es un seriado largo? O sea, ha habido un capítulo del KaiSoo, uno del HunHan, y mis cartas del tarot me dicen que el próximo será BaekYeol... XD ¿Pero volverá a haber un capítulo del KaiSoo? Digo, para explicar qué sucede con ellos. ¿O Kyungsoo seguirá sin pedirle ayuda a Jongin?
La verdad no estoy segura si será largo o no, pero ya tengo varios capítulos más en mente, así que si, volverá a haber un capitulo del Kaisoo, van a haber varios, de hecho. Solo por ser el principio seguí ese orden: Kaisoo, Hunhan y seguirá Baekyeol. Pero después va a variar y ya no seguirá ese orden, quizás intercale las parejas o en algunas ocasiones se repitan o cosas por el estilo. Muchas gracias por comentar ^^
BorrarLa Maya me gano...Ok no, HunHan!!! Esperaba esta pareja ^^ Y...creo que reacciono de la misma manera...Porque Luhan?! Que tan difícil es decirle a la persona que amas que tienes aquel grave problema...?? Oh Sehun te podria haber entendido muy bien pero solo dejaste que se fuera...mal, muy mal LuHan u.u
ResponderBorrarQuiero otro capitulo!!! Esto esta mas que interesante :3
Ja ja ^_^ Muchas gracias por comentar, pronto subiré más capítulos :3
BorrarWaa... recién lo leo. No me di cuenta hasta hoy.
ResponderBorrarTodos los protagonistas tienen trastornos del sueño?
Me dio mucha pena SeHun, también LuHan, pero más él, porque es quien sufre las locuras de LuHan sin que este le diga lo que le pasa, pienso que por una parte estuvo bien lo que hizo al irse, ahora LuHan decidió contarle todo lo que le pasa, esperemos que lo haga y que le pueda ayudar.
Besotes, y espero el próximo!!!
Ja ja, no hay problema linda, de repente también se me pasa una que otra cosa ^.^ Y si, los 3 protagonistas padecen uno, pero cada quien sufre uno diferente... De hecho, la temática se basa en eso, en los trastornos del sueño. Pronto subiré el próximo. Gracias por dejar tu comentario :3
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